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Jueves 22 de Agosto de 2019

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Udelar presentó Observatorio de Acoso, Violencia y Comportamientos Negativos en el Trabajo

Cristina Mangarelli, Rodrigo Arim, María José Bagnato. Foto: UCUREl viernes 9 de agosto en la Facultad de Psicología se realizó la actividad «Reflexiones sobre el Acoso y la Violencia en el trabajo: mirada desde la academia y de los actores sociales», donde se presentó el Observatorio de Acoso, Violencia y Comportamientos Negativos en el Trabajo. Además del rector de la Udelar, Rodrigo Arim, participaron referentes de las facultades de Medicina, Derecho, Psicología y la División Universitaria de la Salud (DUS), así como representantes del PIT CNT y del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

El rector dio inicio a la jornada indicando que «la problemática del acoso no es nueva pero sí es emergente como política pública para afrontar esta situación». Además, señaló la necesidad de que las instituciones construyan mecanismos para afrontarla desde un enfoque sistemático, que implica «pensar y repensar estos temas desde la prevención y tener instrumentos idóneos para encarar y analizar situaciones que pueden implicar la violación o vulneración de derechos». En este sentido, la Udelar tiene «la obligación de avanzar dando certezas y seguridades, asegurando la privacidad de los involucrados».

Enfoque intedisciplinario
Al referirse al Observatorio de Acoso, Violencia y Comportamientos Negativos en el Trabajo del Instituto de Psicología Social (Facultad de Pisología), dijo que este grupo de trabajo encara la problemática del acoso desde una perspectiva académica e interdisciplinaria, y que además la investigación «va a generar conocimiento acumulado que puede sugerir y apoyar en las políticas públicas».

Por su parte, Cristina Mangarelli, decana de la Facultad de Derecho e integrante del Observatorio coincidió en que es un ámbito académico e interdisciplinario de estudio, análisis, reflexión e investigación del fenómeno del acoso y de la violencia laboral o comportamientos negativos en el trabajo. «La violencia en el trabajo requiere una mirada desde varias disciplinas como el derecho, la psicología de las organizaciones, la salud ocupacional, entre otras, por eso vimos la necesidad de coordinar acciones desde que fundamos este observatorio en 2018», explicó.

El Observatorio está integrado por la Facultad de Psicología, la Facultad de Derecho, la Facultad de Medicina y la DUS. Su cometido es abordar el fenómeno desde el punto de vista conceptual y empírico, a efectos de generar insumos científicos y académicos que contribuyan a la difusión social sobre la Violencia Psicológica en el Trabajo (VPT), y aporten a la elaboración de políticas públicas y mecanismos de prevención que actúen como fuente de referencia a las organizaciones públicas y privadas. Entre otros objetivos, pretende generar un espacio de referencia en la materia, estudiar e investigar para prevenir y ser fuente de información para la definición de políticas públicas.

Mangarelli se refirió al enfoque jurídico sobre el acoso y vertió algunos conceptos al respecto. Indicó que «son comportamientos ilícitos que traen consecuencias jurídicas y sanciones. Para determinar si ha existido una falta, hay que observar si se han incumplido las obligaciones». Añadió que se debe tener en cuenta el concepto de acoso moral o acoso psicológico, es decir, «un proceso de persecución extrema; son actos hostiles que se reiteran de forma sistemática por un periodo prolongado de tiempo». Mientras que el acoso laboral también son «actos hostiles que se prolongan y se reiteran en el tiempo, aunque no tienen las características de acoso psicológico»; y solo «un acto grave puede constituir acoso sexual».

Subrayó que puede existir violencia que no sea acoso, es decir, actos de violencia aislados que son ilícitos y que deben ser sancionados, pero que no persisten en el tiempo, entonces dado su carácter aislado no pueden ser configurados como acoso. Por otro lado, también aclaró que los actos que constituyen violación o incumplimientos de violaciones contractuales de los trabajadores como el respeto de la dignidad de las personas, son incumplimientos de deberes pero no son actos de acoso ni violencia.

En esta misma línea, agregó que «la exigencia de trabajo no es por sí sola configuración de acoso. No se puede confundir el ejercicio normal de dirección y sanción que tiene el empleador con una situación de acoso». Tampoco el estrés laboral demuestra por sí solo el acoso, pero el certificado del médico es muy importante como prueba para valorar el daño.

La decana señaló que «la determinación del caso concreto, la existencia o no existencia de acoso es una cuestión jurídica, ya que si hay controversia lo va a definir el juez». Además, es importante determinar cómo se protege a la víctima durante las investigaciones: «con o sin ley hay protección en el derecho legislativo y en el derecho del trabajo».

Mangarelli destacó la prevención de las conductas en estos casos. «Para prevenir es muy necesario informar acerca del fenómeno violencia y acerca de los derechos que tienen los trabajadores en los ámbitos de trabajo». «Es importante que se apruebe una ley sobre acoso moral y sobre violencia en el trabajo. Una ley bien aplicada es un instrumento eficaz de prevención», finalizó.

Factor de riesgo
Fernando Tomasina, profesor titular de Medicina Ocupacional (Facultad de Medicina) e integrante del Observatorio, explicó que el desafío de este grupo de trabajo es construir progresivamente el enfoque y acciones interdisciplinarias conjuntas. Comentó que desde el 2016 casi el 40% de las consultas que recibe el Departamento de Salud Ocupacional de la Facultad de Medicina se deben a factores psicosociales del trabajo. Es así que conciben esta temática como un factor de riesgo psicosocial, un problema de salud ocupacional y de salud pública.

Según indicó, las causas profundas de las situaciones de violencia y/o acoso moral en el trabajo están en general vinculadas con la organización laboral y los contextos sociales, por los cambios en el mundo del trabajo, el mercado laboral flexible, la disfunción en la estructura administrativa y exacerbación de la competencia laboral. El acoso laboral «no es un diagnóstico cíclico porque no es una enfermedad, pero es un factor de riesgo para la salud muy importante: es un estresor extremo de la salud laboral». La ansiedad y la depresión son factores de salud mental relacionados con el trabajo.

Por último, aclaró que los médicos en salud ocupacional pueden contribuir en la evaluación de la situación de salud en el trabajo, para asesorar y orientar en estas situaciones, así como evaluar la percepción de estas situaciones y participar con otros técnicos en la mejora de los ambientes laborales. También pueden contribuir en la promoción de la salud y en el fortalecimiento de la participación de los trabajadores, además de definir roles y funciones, mejorar la comunicación, generar espacios para la negociación y protocolizar los procedimientos de denuncia e investigación de las situaciones de violencia, al igual que generar espacios de contención y apoyo.

Publicado el martes 13 de agosto de 2019

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Rodrigo Arim, María José Bagnato. Foto: UCUR Cristina Mangarelli, Rodrigo Arim, María José Bagnato. Foto: UCUR Fernando Tomasina. Foto: UCUR Silvia Franco, Juan Mailhos. Foto: UCUR Cristina de Marco, Juan Mailhos, Silvia Franco. Foto: UCUR Walter Migliónico, Juan Mailhos. Foto: UCUR
 
 

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