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Miércoles 26 de Abril de 2017

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«Pese a estrechez presupuestal, Universidad sigue avanzando»

El rector de la Udelar, Roberto Markarian. Foto: Richard Paiva-UCUR. 21/12/2016A pocos días de su licencia anual, el rector Roberto Markarian pasó revista a los asuntos más destacados de 2016 y anunció eventos que se desarrollarán durante este año. Admitió que «destinar dos o tres meses de actividad universitaria a movilizaciones para que no nos sacaran plata fue molesto», y alertó que el año que comienza es «crucial: no se sabe si habrá nueva rendición de cuentas, y si no hay, estamos peor que antes».

Aunque no lo dice, el rector debe extrañar la época en que la docencia, la investigación y las tareas de cogobierno le permitían leer muchos libros y ver muchas películas. Si bien aún asiste a un filme por semana y con su mujer, la ex decana de Medicina, Ana María Ferrari, compraron un televisor grande, «cuando miramos algo vemos ballet y ópera porque tenemos una colección que nos han ido regalando. Además, el tiempo que dedico al rectorado durante el fin de semana también es muy grande», explicó.

Markarian es extremadamente ordenado y lleva registro de sus lecturas. Cuando hace más de dos años el Portal de la Universidad le hizo la entrevista que inspira el cuestionario de esta otra, acababa de asumir el rectorado y de leer a Yasunari Kawabata, el primer japonés en ganar el premio Nobel de Literatura en 1968. «Lo bello y lo triste» fue lo mejor que leí, recordó. Luego, a partir de 2015, leyó cuatro libros de Philip Roth, un autor estadounidense de origen judío: su «trilogía americana» -Pastoral americana (1997), Me casé con un comunista (1998) y La mancha humana (2000)-, y La conjura contra América (2004), una novela de historia alternativa en la que Franklin Delano Roosevelt es derrotado en la elección presidencial de 1940 por Charles Lindbergh. En total fueron más de 1200 páginas que leyó con fruición luego que alguien le preguntara qué deseaba recibir en su cumpleaños: «Le respondí que quería leer a Philip Roth. Había leído notas en Brecha y en Búsqueda y me interesé. Después leí quién era y me pareció más interesante por ser un hombre progresista de Estados Unidos que escribía muy bien».

No es seguro que consiga ponerse al día con el cine y la lectura durante su licencia de enero, porque primero asistirá a un congreso de matemática en Cuernavaca organizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y solo después se tomará un descanso.

Una de sus metas en 2014 consistía en mejorar los sistemas de información, evaluación y planificación universitarias. ¿En qué punto estamos?
Las jornadas de 2015 fueron un éxito. Yo diría que la institución quedó entusiasmada, pero estamos trabados por la falta de dinero para crear cargos que necesitamos para formar una estructura mínima. En la última sesión de 2016 del Consejo Directivo Central (CDC) surgieron dos novedades. Por un lado se aprobó en general la propuesta del Sistema de Indicadores para la Evaluación de la enseñanza Universitaria -la que informó fue la docente de la Facultad de Medicina, Adriana Fernández-, que involucró aportes de mucha gente del aparato de planeamiento de la Universidad, del prorrectorado de Enseñanza, y de los servicios de las áreas de la Salud, Artística, y Tecnologías. Además, se resolvió que lo que se aprobó para indicadores en materia de enseñanza de grado se extienda a las otras actividades universitarias.
Por otro lado se aprobó un informe genérico de la Comisión de Evaluación que preside Roberto Kremer sobre grandes orientaciones en materia de evaluación institucional. En particular se resolvió solicitar a la Comisión Programática Presupuestal (CPP) que trate de financiar algunas –las que requieran menos recursos-, de las actividades propuestas en dos de las tres categorías presentadas. Además, el CDC aprobó guardar una pequeña partida de dinero para tres o cuatro actividades novedosas: una tiene que ver con información y evaluación, otra con Bienestar Universitario, y otra con la instalación del Instituto Confucio en la Udelar. Estas resoluciones resumen el trabajo que se hizo en esas materias durante el año.

¿Cuál es el estado de ánimo respecto de la situación del proyecto de refuncionalización del Hospital de Clínicas?
Está claro que hay un gran apoyo al plan de trabajo, a lo que queremos hacer con el Hospital de Clínicas (HC). La palabra refuncionalización que empleamos desde 2014 es correcta, porque define que queremos cambiar su modo de funcionar. Son acuerdos unánimes que tomamos entre diciembre de 2015 y mayo de 2016. Después hubo que decidir sobre la financiación de lo que queremos hacer, porque tampoco era cosa de decir tenemos un modelo de hospital pero no nos importa llevarlo a cabo, así que había que buscar dinero. Todo el mundo estaba de acuerdo en que no lo podemos hacer con dinero universitario porque –yo decía en broma-, podemos hacerlo si cerramos la Facultad de Agronomía, pero ¿quién decide eso? No usar dinero propio significa recurrir al gobierno o a préstamos internacionales que también necesitan apoyo del gobierno. Las condicionantes pueden gustar o no, pero existen. Una primera propuesta de financiarlo con exoneraciones de lo que aportamos al BPS fue rechazada a través de una carta enviada por (el ministro Danilo) Astori y el ministro de Salud. En esa misma carta el Poder Ejecutivo expresó que lo que podía ofrecer era el sistema de Participación Público Privada (PPP), y el CDC votó por mayoría -con la oposición de los órdenes de egresados y de estudiantes, y el apoyo de los docentes y la mayoría de los servicios-, inscribir el proyecto en el sistema PPP. A partir de ese momento la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) o el Ministerio de Economía y Finanzas fueron aceptando nuestras propuestas acerca de cómo hacer los estudios. Eso incluye que los haga la propia Udelar y que no se recurra a una asesoría externa o a la Corporación Nacional para el Desarrollo. También nos apoyarán en solicitudes a organismos internacionales de crédito para obtener préstamos no reintegrables para hacer los estudios de factibilidad. Estamos en la etapa de conformar el equipo del que se ha hecho responsable la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración (FCEA) –el decano Rodrigo Arim ha asumido responsabilidad en esto-, para lo cual en el último CDC también se guardó una partida de menos de $ 9 millones en tanto no dispongamos del aporte de los organismos internacionales.

El plazo para completar la inscripción del proyecto ¿vence el 15 de marzo?
Formalmente sí, pero desde la OPP que es quien controla los plazos nos han dicho que no se han cumplido en ningún caso, así que hay que pensar en términos de tenerlo resuelto a fines del primer semestre del año entrante. La resolución del CDC encomienda a docentes de la FCEA conformar, coordinar y hacer cumplir los plazos del equipo que hará los estudios. Este coordinará los trabajos con la dirección del HC y el equipo de arquitectas que ha trabajado en esto.

¿Cómo evalúa la resolución del Claustro reivindicando consensos para resoluciones «de particular trascendencia», y el retiro de la delegación de la FEUU del comité del HC, ambas a fines de noviembre?
Hay un sector de la Udelar que se opone al sistema PPP. Parto de la base de que ellos quieren que el hospital mejore, pero por razones más generales consideran que no hay que aplicarlo. La resolución del CDC del 13 de setiembre no es aplicarlo –yo he sido insistente y lo he aclarado una y mil veces-, sino ver si el sistema sirve. Es muy clara y dice exactamente eso: que una vez realizados estos estudios y atento a sus resultados, el CDC considerará si resulta pertinente proceder a avanzar en las etapas siguientes del proceso de financiamiento por la modalidad de contratación Participación Público-Privada.

¿Es todo o nada?
Creo que la obra debería emprenderse conjuntamente, que tiene que haber un plan director, y en ese sentido obras totales. El HC fue haciendo arreglos parciales, en general muy buenos, en base a una estructura hospitalaria anticuada lo que desembocó en sectores modernos y otros que están abandonados. La manera de evitar eso es tener un plan y empezar a trabajar sistemáticamente. No obstante, en paralelo estamos haciendo otros estudios de mejoras parciales que podríamos hacer sin que saliera todo el bloque de los U$S 120 millones. Se trata del área crítica que abarca la emergencia, toda la parte de imagenología, las salas de cirugía, y el Centro de Tratamiento Intensivo (CTI). Es caro: si bien significa un cuarto de toda la obra, en términos de dinero representa casi la mitad. Aunque la reforma fuera parcial, los avances que se han hecho en dirección a tener un plan director moderno para el hospital, serán fruto clarísimo de este proceso.

¿Cómo es el desarrollo de la Udelar en el interior del país?
Es otro proceso polémico porque la gente se ha ido acostumbrando a trabajar de una cierta forma y hay cosas que hay que ir corrigiendo, pero el proceso de consolidación se está cumpliendo bien. Vamos a discutir una ordenanza para los departamentos temáticos: la política de crear polos de desarrollo fue muy positiva, pero está claro que los grupos de investigación no pueden estar aislados cada uno por su lado, sino que tienen que integrarse a una estructura más grande. Vamos en ese camino y vamos bien. No disponemos de dinero para crecer mucho: hacer alguna obra en Rivera por ejemplo, dio un gran trabajo en el CDC, pero se concretó y se están terminando otras, por ejemplo en Treinta y Tres, Tacuarembó y Salto. Seguimos viviendo del dinero que entró en el anterior período y se sigue gastando, pero es un problema porque si quisiéramos aumentar la apuesta no estamos en condiciones de nada. Recientemente tuvimos una jornada muy útil y exitosa en Maldonado, y el año entrante organizaremos otra más específica para discutir temas vinculados con la consolidación de los Polos de Desarrollo Universitario (PDU).

¿En qué está el Sistema de Educación Terciaria?
Estamos muy condicionados por la política nacional en la materia. Yo diría que en grande no se ha avanzado mucho, y que la consolidación de la UTEC es muy lenta. Los números están a la vista: inclusive la Ley dice que es para que crezca en el interior, pero el auténtico crecimiento en el interior es de la Universidad de la República y de eso no hay ninguna duda, la proporción es más que de 1 a 10 estudiantes. Y esperemos que la creación de la llamada Universidad de la Educación se de en colaboración del Sistema Terciario actual incluyendo a la UTEC, con el sistema que está incorporado a la ANEP. Se ha formado una comisión encabezada por el prorrector de Enseñanza para que elabore un documento sobre nuestras políticas en materia educativa terciaria, que espero se pueda discutir en el CDC durante marzo de manera de hacer un aporte, en particular al Congreso de Educación que se desarrollará durante el año.

Los avances en materia de gestión ¿concuerdan con las expectativas?
La relación con los gremios de funcionarios docentes y no docentes es muy buena. En mi plataforma rectoral propuse convenios colectivos y los hicimos. Hemos llegado a acuerdos sobre fórmulas salariales. Esto no quiere decir que todo el mundo esté satisfecho, pero el hecho de que hayamos llegado a acuerdos y que las relaciones sean buenas me parece muy positivo. Por otra parte estamos tratando de disminuir el aparato central que efectivamente creció mucho. Eso tiene un componente de gestión mismo, y una parte que es docente porque el aparato docente también ha crecido mucho. Quizás las cosas más concretas en que avanzamos sean los ámbitos de Extensión y Actividades en el Medio, y de Enseñanza (CSE). Como el primero fue conflictivo, fue muy hablado, y como el otro no lo fue no se habla nada, pero quizás en términos numéricos es más importante el de Enseñanza que el de Extensión. Una parte importante del dinero asignado a Extensión se vertió a los servicios a partir de agosto. En la CSE se disminuyeron los cargos de manera de poder tener más dinero destinado a los llamados que promuevan la mejoría de la calidad en la enseñanza y se reordenó el trabajo relacionado con el programa Flor de Ceibo. Estamos en una política que decididamente da trabajo, porque involucra gente y eso siempre lleva a problemas, tratando de que en los lugares donde hay abundancia de funcionarios el trabajo se sistematice. Creo que hay que ordenar la parte de financiación de los cargos, no disminuir, pero hay discusiones vinculadas a la Unidad de Comunicación y a Bienestar Universitario. En Oficinas Centrales propiamente dicha el proceso es más lento. Además, estamos mejorando todo lo que tiene que ver con los temas informáticos. Los grandes programas creados a fines del período de (Rafael) Guarga están en proceso de estudio, y vamos en camino de transformar los títulos de egreso -que toman validez por la firma del rector-, en un documento electrónico, un chip como en las nuevas cédulas de identidad y pasaportes. Tenemos el apoyo de diversas divisiones de la Universidad, y de la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento de Uruguay (Agesic).

Si el presupuesto universitario fuese un juego de barajas ¿podría decirse que este rectorado ligó mal?
Y encima tuvimos que armar un lío de película para que no nos sacaran dineros votados por el Parlamento el año anterior. Tener que polemizar con el presidente de la República o con el ministro de Economía a mí no me divierte nada, siendo personas de notoria solvencia y ex profesores de la Universidad. Lo hicimos con altura y argumentos y salió bien, pero destinar dos o tres meses de actividad universitaria a movilizaciones para que no nos sacaran plata fue molesto. El año que comienza es crucial y los anuncios de Economía no son buenos, porque se dice que no se sabe si habrá nueva rendición de cuentas, y si no hay estamos peor que antes porque va a ser el mismo presupuesto. Varias de las cosas se mantuvieron con dineros reasignados, y si un organismo dice que no le sobra nada no le pueden quitar. Además, la firma del convenio para que la Secretaría Nacional de Deportes transfiriera el dinero que destinó al Instituto Superior de Educación Física se hizo en noviembre ¡11 meses después de lo que correspondía!

¿Cuáles serían algunos coletazos de esta situación?
Sin duda la política de becas. Había acuerdos internos, pero sin dinero fresco no se pudo avanzar. También nuestros planes de crecimiento en algunas áreas específicas. Por ejemplo el planeamiento estratégico lo estamos haciendo a los ponchazos. Si hubiésemos tenido dinero, después de aquellas Jornadas tendríamos que haber contratado a cuatro o cinco personas para que elaboraran un plan global de largo plazo. Más de la mitad de la plata que tenemos para construcciones se la está llevando la nueva sede de la Facultad de Veterinaria que por suerte está avanzando. Ahora bien: la Universidad ha seguido creciendo al mismo ritmo que lo venía haciendo. El famoso número de cerca del 80% de la investigación que se hace en el país permanece. En materia de estudiantes la Udelar cuenta con el 80% del sistema público y privado, y 70% del egreso. Pese a la estrechez presupuestal la Universidad sigue avanzando.

¿Qué deparará el nuevo año en la Universidad?
En marzo tendremos una actividad amplia para discutir sobre publicaciones de la Udelar, que están muy dispersas. Contamos con el apoyo del Archivo General de la Nación, naturalmente del Archivo General de la Udelar (AGU), de la CSE, la Facultad de Arquitectura que tiene una fuerte política de publicaciones de calidad, y otros. Además, durante el primer semestre inauguraremos la sede y las actividades del Instituto Confucio (IC) en Uruguay. Estamos llegando a los acuerdos finales sobre el destino de los fondos destinados por HanBan (organismo chino de financiación de este tipo de actividades), y acerca de cómo promover también las artes marciales y la cocina china en el marco de las actividades. Ya existe un convenio con el INAC, y próximamente se suscribirán otros con el Ministerio de Defensa y organismos privados. Tenemos fondos disponibles para habilitar el conjunto de la Casa Lago (Albo y avenida Italia), para dedicar dos pisos al IC con ingreso por ascensor.
En junio habrá unas jornadas de evaluación de la actividad creativa (para abarcar más que la investigación científica), un tema latente en todo el mundo que tiene que ver con los rankings.
Después de las jornadas que organizaron la Federación de Estudiantes (FEUU) y la CSE en noviembre, iniciamos una discusión general sobre problemas de la enseñanza. En julio de 2017 vamos a realizar una actividad específica sobre la ordenanza de grado y su aplicación, y querríamos terminar más cerca de fin de año con algo sobre la calidad de la educación superior en particular vinculado a la conmemoración de la reforma de Córdoba en 2018.
En agosto tendremos unas jornadas conmemorativas del Plan Maggiolo de 1967. Además del homenaje que el ex rector se merece, tienen la virtud de hacernos pensar muchos problemas estratégicos y así lo ha entendido el equipo organizador constituido por integrantes del AGU con apoyo del Rectorado. También vamos a tratar de avanzar en las modificaciones ya discutidas al Estatuto del Personal Docente. Se trata de elaborar una propuesta y abrir una discusión durante algunos meses de modo de ir cerrando a fin de año.

Lea Memoria 2015 de la Universidad de la República

Publicado el lunes 2 de enero de 2017

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El rector de la Udelar, Roberto Markarian. Foto: Richard Paiva-UCUR. 21/12/2016
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